Tecnología

Cómo funcionan las placas de inducción

¿Conoces la tecnología y el funcionamiento de las placas de inducción? Estas se han convertido en una verdadera revolución de la cocina de todo el mundo, teniendo en cuenta que hasta el momento de su descubrimiento las únicas formas de cocinar alimentos era mediante el contacto directo con el fuego en cualquier de sus formas.

Descubre el funcionamiento de las placas de inducción

Las placas de inducción son más rápidas y no calientan la superficie. Si quieres saber cómo funciona esta tecnología en este artículo te lo explicaremos en detalle.

Durante toda la historia se ha utilizado la transmisión de calor para llevar a cabo la cocción de cualquier tipo de alimentos, en principio con fuego generado directamente por la combustión de ramas o maderas de árboles, para después dar lugar a las llamas generadas mediante el gas o con las famosas placas de gas, dándole paso a las placas de vitrocerámica, que a diferencia de las placas de inducción, utilizan resistencias con electricidad.

Las placas de inducción cuentan con otro proceso muy diferente y más difícil de explicar. Se trata de una tecnología denominada precisamente inducción, mediante la cual se genera un campo magnético mediante imanes que logra que cualquier tipo de recipiente ferromagnético o metálico levante su temperatura.

El contacto de los alimentos que se encuentran dentro de estos recipientes metálicos es lo que provoca el calentamiento de los mismos.

Para entender el fenómeno del funcionamiento de las placas de inducción hay que remontarse a las primeras décadas del Siglo XIX, cuando un científico de apellido Faraday formuló una ley física mediante la cual se conoció que un campo magnético se puede convertir en una fuente de electricidad.

Faraday descubrió este proceso inverso debido a que hasta ese entonces se sabía que la corriente eléctrica generaba campos electromagnéticos.

Las placas de inducción están compuestas en su interior de distintas bobinas de cobre con distintos tamaños y formas que son las inductoras. Esta placa logra la detección de que en su superficie se ha colocado algún recipiente ferroso, y comienza a realizar las ondas magnéticas que comienzan su movimiento constante hacia distintos sentidos, para después convertirse en calor y calentando el recipiente.

De la única forma que este proceso tenga éxito y que el recipiente logre obtener la temperatura deseada es que este utensilio sea ferromagnético. Esto hace que no todos los tipos de recipientes metálicos sean los indicados para cualquier tipo de cocina de inducción.

Las ollas de terracota o de aluminio no son ferromagnéticas, por lo tanto no sucederá el calentamiento de las mismas.

La tecnología de las placas de inducción ha avanzado a pasos agigantados y hoy en día estas se suelen adaptar a los tamaños y las formas de los recipientes, teniendo la oportunidad de utilizar solo aquellas partes de la placa que se encuentra en contacto con el recipiente ferromagnético utilizado.

La corriente eléctrica que circula en las placas y sus choques en los conductos que la distribuye también hace que los electrones se conviertan en calor, por lo que el efecto Joule, como se lo conoce en el mundo de la física, también entra en juego en el funcionamiento de este tipo de dispositivo.

Ventajas de las placas de inducción

Si todavía no has utilizado una placa de inducción como método de cocción es absolutamente recomendable que lo hagas, ya que estas cuentan con distintos beneficios que son fundamentales en el mundo de la cocina actual, en el que no se debe perder tiempo y se deben utilizar todo tipo de tecnologías al servicio de los mejores platos.

La diferencia que hace tan importantes a las placas de inducción frente a otros métodos es la rapidez con la que puede calentar alimentos en recipientes metálicos.

Al calentar únicamente el recipiente, su funcionamiento es mucho más veloz, pudiendo hervir dos litros de agua en unos pocos minutos, y obteniendo resultados mucho más rápidos para cualquier tipo de cocciones.

Las placas de inducción más nuevas y tecnológicas suelen contar con una opción de mayor velocidad, mediante la cual se aumenta en un 50% el potencial de calor, y de esa forma se obtienen grandes cantidades de líquidos y agua calientes en mucho menos tiempo.

El cristal de este tipo de placas no llega a una temperatura que pueda generar accidentes, por lo que este tipo de dispositivos también es muy seguro para la exposición a integrantes de la familia de todas las edades.

En vez de calentarse la placa, lo que se calienta es el recipiente, y esto es una gran diferencia con respecto a las placas vitrocerámicas, que sí llegan a un alto nivel de temperatura que puede generar accidentes y es peligrosa para los más pequeños.

Estas placas son más eficientes en el consumo de electricidad, y por lo tanto son más favorables al medio ambiente.

La energía se centra en el recipiente y no está dispersa en toda la placa, y esto significa un ahorro importante en la factura de la luz. Existen algunas placas de inducción en las que se puede conocer el consumo que está generando mientras cocinas.

Si todavía no has utilizado una placa de inducción, debes saber que es uno de los inventos más importantes de la cocina de las últimas décadas, y con una de estas puedes lograr platos increíbles y exquisitos en muy pocos minutos.